Simón

Simón tuvo su primer viaje al exterior. Hizo una breve parada en Italia y llegó.
Baños públicos de mármol, monos, elefantes y vacas por la calle y bici taxis con estampillas de Shiva. Opio, serpientes encantadas y turbantes con olor a transpiración. Barbas blancas y largas, gente que venera la naturaleza, que al caminar vá barriendo su recorrido para no pisar los pequeños insectos.
Autos gastados, ruidosos y quemados por el sol. Algunos con chapa nueva que entran desde China, pero son pocos. Uno, dos, tres, a lo sumo diez. Templos tallados a mano. Levantados por amor a una mujer. Comunidades budistas depositando oraciones en hilos que cuelgan desde alguna cúspide. Televisores que no son plasmas pasando las novelas de galanes pelo corto y corte de cara marcado. Con bailarinas en seda de gusano que bailan y mueven su cuerpo alrededor de un algo que muy bien no se ve. Donde pagan su entrada al cine y dejan la puerta abierta. ¿Viveza Criolla? No. Es Oriente.
El Everest que miraba desde abajo al mono de Pringles mientras él decía que estaba re alto.
Katmandú, el conserje con cara de ladrón y lo servicial del lugar. Lavaderos de ropa comunitarios en plena Dubai y reyes que de coronación en coronación, siguen siendo abanicados y tratados muy bien por sus mujeres. Naranjas, amarillos y mucho solfeo hacen que el urbanismo sea lo más parecido a Retiro. Casas de coté que no terminan de caer y gente que no pide euros, sino que pide para comer. Para vivir y llegar a mañana. Esclavos, mujeres que trabajan en la construcción y tienen que pagar para casarse. Calles sin alfalto y tandas publicitarias absurdas, como todas. Río depósito de sus muertos y la casa de Gandhi siendo museo del gobierno democrático. Jóvenes que pernoctan tomando agua y Simón preguntando si hay otro bar.

































Con el conserje. Nueva Dheli, India.















Ciudad de Joapur, India.















En el templo Budista más grande del mundo. Katmandú, Nepal.




















Sobrevolando el Himalaya, Nepal.




















Cansado del viaje, Simón muestra su boleto de Indian Airlines.